Cómo no me dí cuenta en el momento. todo mal. Miro al fondo y no hay nada. Una puta galera normal, negra, con fondo, de paño, con una cinta en el contorno. La galera no es mágica, lo mágico eran las palabras. Podía hacer el pase con la varita y tal vez un soplido, pero sin las palabras no hay nada. sólo esa galera, que podría ser una galera cualquiera, es más, no necesariamente tendrìa que ser una galera, hasta podrìa ser otro sombrero, una boina, por ejemplo.
1 comentario:
y si lo pensas al reves? no creo que importen tanto las palabras.
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