Que un día me levante con todas mis verdades en la boca. Sin filtro, sin esa manía polite de mi madre. Sin ganas de adornar los comentarios y endulzar mis reacciones. Sin que me importen los enojos u odios. Puede suceder que un día me despierte contestaria, activista, impulsiva y sin culpa. Que no me ría de compromiso, ni acompañe a nadie adónde no quiero ir. Puede pasar que se me vayan las ganas de ser correcta, que me ofenda, que me sienta herida con o sin razón, que no me moleste en lo más mínimo el desprecio, la distancia ni la indiferencia. Mientras tanto, tengo algo parecido a una "caja de ahorros" donde guardo cada una de las cosas que no me animo a decir. Antes tenía mis zapatos colorados adentro, ahora tiene mis palabras, atragantadas y multicolores.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario