miércoles, 5 de septiembre de 2007

De librito freudiano


soñé que me dolía la garaganta, tanto que no podía hablar. le contaba, con señas, a joaquin y laurence que sentía que algo me pinchaba fuerte. en medio de una fiesta, consultaba entre los invitados qué veían en mi garganta. todos coincidían que había algo pero no podían distinguir qué era. después de mostrarle "la campanita" a todo el mundo, se me acerca un médico, me lleva a una esquina y comienza a sacarme, con una pinza, una flor (enorme).una vez que logra extraerla, entera, sin romper ni un pétalo, me dice; no sé cómo pudiste respirar hasta ahora!
angustiada, todavía con la incomodidad en mi garganta, me fui de la fiesta. llegué a la estación de palermo. saqué boleto, todo normal. subí al tren, me senté, miré por la ventana y ví una enorme grilla que me avisaba, cuando el tren ya estaba arrancando, que no iba a bella vista. me enojé, una vez más, con mi (común)distracción, tomé aire y dije para todos; cómo me subí sin saber adónde iba!!!
LA VIDA MISMA... huhuhuhu

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La angustia te brota no sólo de la boca sino del alma. Eso sí: está admirablemente descripta. Las flores, esa creación sublime, le dan timbre a la voz de los sensibles. Me quedó una duda: ¿y tus rulos no se asociaron al momento? Serían algo así como dos brotes graciosos para recrear la vista..y el aalma!

Junior dijo...

Tierna!
Vas a seguir posteando, ¿no?
mira que ya te agregue a mis links y es un bajon sacarlo...